Si bien aún no existen fármacos que curen la enfermedad, en los últimos años hemos asistido al desarrollo de nuevos agentes terapéuticos que permiten alterar el curso de la EM, reduciendo la frecuencia de nuevos brotes o lentificando la progresión de la enfermedad.
Asimismo nuevos tratamientos que permiten el manejo de algunos síntomas han permitido mejorar la calidad de vida de los pacientes con EM.
El estudio de nuevos fármacos en EM es un proceso largo y se requieren ensayos que son particularmente complejos para demostrar la efectividad de una nueva droga. No obstante, actualmente existen en estudio nuevas alternativas de tratamiento en EM.